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    El astronauta de origen boricua Joseph Acabá celebra su cumpleaños en el espacio

    17 de May de 2012

    Joseph Acabá celebra su cumpleaños 45 en el espacio

    El tradicional estribillo del "Cumpleaños Feliz" resonó desde la tierra hasta el espacio para llegar en vivo a los oídos del maestro Joseph Acabá, quien hoy celebró su 45 cumpleaños, literalmente fuera de ese mundo. Duración: 01:14

    Orlando (Florida), 17 may (EFE).- El tradicional estribillo del "Cumpleaños Feliz" resonó desde la tierra hasta el espacio para llegar en vivo a los oídos del maestro Joseph Acabá, quien hoy celebró su 45 cumpleaños, literalmente fuera de ese mundo.

    Joseph Acabá celebra su cumpleaños 45 en el espacio

    Orlando (Florida), 17 may (EFE).- El tradicional estribillo del "Cumpleaños Feliz" resonó desde la tierra hasta el espacio para llegar en vivo a los oídos del maestro Joseph Acabá, quien hoy celebró su 45 cumpleaños, literalmente fuera de ese mundo.

    "Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te deseamos a ti mi querido Joey, cumpleaños feliz, mi querido hijo", cantó Ralph Acabá, padre del astronauta que se encuentra en la Estación Espacial Internacional (EEI), la que será su hogar por los próximos cuatro meses, y a la que llegó el miércoles a bordo de la nave rusa Soyuz.

    "Gracias papá, te quiero mucho", dijo Acabá a su padre, para enseguida escuchar la voz emocionada de sus hermanas Cindy y Dania, y la bendición de su madre, Elsie vía telefónica con la EEI.

    "Te quiero mucho, que Dios te bendiga a ti y a los que están contigo", le dijo al astronauta hispano. "Bendición mami, te quiero mucho", respondió también en español Acabá, quien fue la primera persona de origen boricua en ser aceptada en el programa de astronautas de la NASA.

    El astronauta de padres puertorriqueños nacido en California viajó junto a dos cosmonautas rusos desde el cosmódromo kazajo de Baikonur para completar los seis miembros que normalmente conviven en la estación, donde realizan experimentos científicos, reparaciones, entre otras tareas.

    Para este ingeniero de vuelos de la NASA, quien dio sus primeros pasos en el espacio como operador del brazo robótico de la Misión STS-119 del ya jubilado transbordador Discovery en 2009, este viaje trae novedades como la oportunidad de ejercitarse en el Nódulo 3, que "en el 2009 no estaba", según dijo durante su entrevista previa de preparación de vuelo.

    Maestro de ciencias de la escuela secundaria Melbourne, en el centro de Florida, Acabá tuvo el sueño de convertirse en astronauta luego de ver vídeos sobre el primer viaje a la luna en 1969, que de niño le mostraba su abuelo, Rafael, en Puerto Rico, y que además despertaron su deseo de algún día "vivir en el espacio", según manifestó a Efe al término de su misión en 2009.

    "Siempre he querido tener esa oportunidad y espero algún vivir por largo tiempo en la ISS", dijo entonces Acabá. "Me gusta la naturaleza, y ver hacia la tierra desde la EEI es una experiencia única. Allá arriba la vida es distinta, el sol nunca se pone".

    Aunque esta vez el astronauta ha prometido a sus supervisores que "no encenderá velitas de cumpleaños para celebrar", aquí en la tierra, no sólo sus padres y hermanos están orgullosos y dispuestos a soplar las velas por él, sino también su abuela, Jovita Q. Acabá, quien sostuvo hoy con Efe una entrevista telefónica desde la residencia de los padres del astronauta en California.

    "Me siento feliz, contenta, nerviosa y muy orgullosa de mi nieto que cumple su sueño y su cumpleaños allá arriba", dijo con voz emocionada Jovita.

    "Joe es un muchacho sencillo, humilde, y es loco con mi comida puertorriqueña que le preparo y que si estoy viva, así espero, le prepararé cuando regrese a casa", añadió.

    "Le prepararé un sancocho, un mofongo y unos cuchifritos que le encantan, y que también le cociné la última vez que lo vi en diciembre", dijo la orgullosa abuela, lamentando por otro lado no haber podido viajar a Kazajistán junto al resto de la familia para despedir a Joe.

    "Mi edad no me lo permitió, en noviembre cumplo 94 años, pero en 2009 sí que estuve allí, mirándolo todo, asustada y contenta a la vez", comentó.

    "Lo veo todo desde la tele, la prendo desde que me levanto todos los días, y escuché cuando habló con su papá en español. Me sentí muy orgullosa de mi nieto porque aunque llevo 60 años viviendo aquí en Estados Unidos, nunca pude aprender inglés", finalizó.

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